Dos.

Dos imágenes. Dos siluetas con las miradas perdidas. Dos razones para morir, una el amor y otra el engaño. Dos cuchillos en el suelo. Dos cuellos ensangrentados. Mi sonrisa a lo lejos. Un espejo salpicado de sangre y un hombre muerto. En el espejo una nota, el amor es de Dos, porque cuando hay tres, alguno tiene que morir.

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