Nunca tuyo

Regina Rosselli fue secuestrada el 29 de octubre a las 11:37 de la mañana. Sus familiares no la vieron jamás. La policía no encontró su cuerpo y, en menos de lo que se redacta una demanda, pasó a engrosar la inamovible cifra de desaparecidos en México. Treinta mil.Siempre el mismo número, no importa el paso del tiempo.

El 11 de marzo del siguiente año, en la ribera de un afluente del arroyo de Jalostomate, a ocho minutos y medio de la ciudad, fue encontrado un cuerpo en descomposición. Sin duda era ropa de mujer. El ministerio público que levantó el cadáver la reconoció de inmediato, a pesar de ser la primera vez que la veía en la vida real. Por las fotografías le era imposible olvidar: ropa deportiva color rosa con dorado, en el centro bordado con tipografía gigante Regina.

Pero no era ella. El finado era masculino, aproximadamente 35 o 40 años de edad. La semana posterior al hallazgo se pudo identificar como Daniel G. Gutierrez, ingeniero industrial desaparecido seis meses atrás. Sus expedientes dentales, facilitados por la empresa nipona en la que trabajaba, aceleraron la labor. Fue enterrado en la fosa común.

***

… se trataba de un ingeniero industrial, no tenía muchos amigos y los pocos que tenía, dicen quienes lo conocieron, eran muy raros, harapientos, vendedores callejeros o gente que estaba de paso en la ciudad.Cuando lo secuestraron, los delincuentes se comunicaron con su abuela, una viejecita de 70 años de edad. Perdió la razón al no tener el monto que le exigían según información de varios vecinos. La señora deambuló un tiempo por las calles, como desorbitada, para luego ser devorada por los laberintos de la ciudad. Carmen, ¿saben los vecinos si Daniel solía vestirse de mujer de manera regular? No, Jorge, los vecinos dicen que nunca lo vieron, pero no descartan que lo hiciera dentro de su casa, como era tan raro…

***

Todos quieren hablar de muerte. Siempre se habla de los muertos, pero ya nadie dice nada  sobre el amor. Del amor que está vivo, el que hace renacer incluso a quien tiene el alma dormida.

Nadie habla de enamorarse, es demasiado tonto y demasiado caro. Nadie quiere, siquiera, platicar desde la casualidad. Ver de pronto un par de ojos, como dos luces de neón que se prenden en automático recién cae la tarde, y enamorarse. Y a los ojos le empiezan a crecer pedazos de rostro y brazos y pecho y una voz gruesa y suave como caída de agua y una piel morena y hermosa.

Luego lo del suelo. Un ligero destanteo, un minúsculo terremoto que te hace perder el equilibrio y caes de frente. Sigues cayendo ininterrumpidamente y el mundo sigue yendo al mismo paso, pero tu lo ves cuadro a cuadro, puedes ver cada mueca cotidiana de espanto y de alegría, de cansancio y de sed. Todos te parecen hermosos, el pequeño que llora y sus mocos embarrados como cuando eras niño; una anciana en bata color beige que va por el mandado como la patita; la niña que brinca del árbol y se deja caer con los brazos abiertos y grita con una sonrisa en la cara y bebe agua y está satisfecha como yo, enamorada de ti.

Caes ininterrumpidamente, pero no tienes miedo del suelo. Incluso el suelo desaparece, tú ya no caes, vuelas. Un par de centímetros, sí, lo suficiente para escapar del abismo en el que estabas atrapada.

Ya nadie quiere hablar de enamorarse, todos quieren hablar de tu muerte; de cómo ibas vestido y te encontraron en ese arroyo. Yo quiero hablar de nosotros, enamorados, unidos a una misma piedra, a un mismo árbol, a un mismo río. Hablar de que ni siquiera tu lápida nos separa realmente. Te amo, Daniel. Descansa, amor mío.


***

Un agujero enorme, el hocico del demonio. Cuando no puedes ver, las cosas aprovechan para crecer en la oscuridad. Todo adquiere dimensiones enormes, las voces son gruesas, imagina esas entrevistas a las siluetas oscuras y anónimas de televisión. El auto pasa un bache, sales proyectada hacia arriba,  ¿12 metros? ¿2 centímetros? El golpe que te recibe de regreso al fondo pudo haber molido los huesos más duros. Pero no es un auto, ruge como camioneta.

Virgencita, ¿por qué me has abandonado?

***

Buenas tardes, madre, ¿cómo sigue la madre Esperanza?, qué bueno, nosotros también. Podrá faltarnos todo, pero nunca nuestro Padre Dios. Sí, madre, tiempos muy difíciles. Los niños…, bueno, ya muchachos, la ven como a su propia mamma; conviven con ella desde pequeños, nos hace tanta falta…


***

En el primer escaparate está Federico frente al espejo. Hijo y nieto de otros Federicos. Se mira en el reflejo y nosotros, a través de la vidriera, podemos verlo contemplarse. Se está mirando fijamente. Si su vista fuera un instrumento sería un escalpelo; urga y rebusca en su rostro. Ve fijamente sus herencias, los ojos de la nona, el cabello y un mentón legendario del nono Picco. Y el reloj y el anillo de su padre y las manos delgadas, de escultora, como su madre; hermosas y trágicas. No podría ser de otra manera, no son utilizadas en el arte.

En el segundo escaparate está la verdad de Federico, una verdad que llegó tarde, a los 47 años; cuando uno se da cuenta que después de todo no vale la pena seguir desgastándose, tratando de salvar a una familia desagradecida que tiene maestría en baile coral y se junta en un salón con música y vestidos costosos y se abrazan y se vuelven una masa informe y después de mucho acomodo se revelan como un ancla gigante formada por todos los cuerpos. La empresa no se sostiene con apellidos, grita esa juventud tardía, pero los Roselli no escuchan, tienen el volumen alto y piden que les lleven más botellas y más aperitivos, que se paguen las cuentas pendientes, todo con cargo a la familia y yo estoy con ellos.

En el tercer escaparate estoy yo, Federico. O Feder, como me dice Regina… como me decía. Como me dice en sueños y como la escucho a veces cuando entro al despacho. Feder ya están los documentos listos, mandé la cotización a la secretaría de Salud. Tienes reunión a las 9:30 con los socios de Copenhague, la sala de conferencias está libre, después, la comida estará servida en casa, no importa la hora a la que llegues. Cuando ya no puedas con el día voy a estar en la cama desnuda para ti. En el tercer escaparate está mi incapacidad para administrar dinero. Lo siento mucho, Regina, Tu secuestro me cae muy bien, usaré nuestro dinero pero no para pagar tu rescate, sino para rescatar las cuentas de la empresa, es el último favor que voy a pedirte.En el tercer escaparate estoy yo, Federico; claramente sin ti, Regina; mi Regina.


***

(Media tarde de un domingo, Regina lee Doce Cuento Peregrinos de García Márquez recostada en el reposet de la oficina de Federico. Él, acucioso, lee unos documentos, hace cuentas; parecen darle problemas)

Regina: Feder

Federico: …

Regina: Feder

Federico: ¿Cómo?

Regina: Tú fuiste a Roma de joven, con tu nonna

Federico: …

Regina: ¿Es lindo?

Federico: Sí

Regina:  ¿Cómo son las putas de Roma? Yo te conozco, Feder, eres… Sabiendo cómo eres, estoy segurísima que estuviste con putas.

Federico: (La mira por encima de los documentos). Reina, puedo entender que no quieras ayudarme. Ni siquiera estoy pensando en todo lo que tengo que hacer… Y aunque tu respuesta me parece insultante te voy a compartir una reflexión: Solamente las putas piensan en putas. Y tú eres una reina, no una puta, ¿verdad?

Regina: …

Federico: Lo supuse; sigue en tu libro.

Regina: (después de quedar en silencio un momento, sale de la oficina a punto de llorar)


***

Ya no llores, está bien. Aquí estás segura, no te van a hacer daño. Yo te voy a proteger. Entre mujeres siempre nos protegemos, sabes que no miento. Diario voy a preparar la comida que tu prefieras; van a ser poquitos días. Ojalá que tu familia entregue lo necesario para que regreses pronto a casa.

***

… también le llamo, Madre, para platicar sobre el otro asunto. Sí, ese mismo… muchas ocupaciones, entiendo. Claro, tiene que velar por la congregación. Usted, usted dígame qué día. Perfecto, en poco le vuelvo a marcar.

***


Un ingeniero industrial mejora procesos. Básicamente, tiene la capacidad de mejorar lo que ya es bueno. En una fábrica ponemos atención a las pequeñas fugas de energía, observamos cuáles son los segundos que se pierden por acá y por allá, lo juntamos todo y vemos la manera de resolverlo.

A veces las respuestas son sencillas, pero siempre emocionantes. Alguna vez supe de una anécdota de una armadora en Puebla. Desde el corporativo de Alemania se dieron cuenta de que una pieza se producía el doble de rápido que en otras plantas. La pieza pasaba por la banda y el operario tenía que manipular primero un par de palancas que realizaban todo el trabajo, luego apretaba un botón que estaba justo encima de su cabeza y luego la pieza continuaba por la banda. ¿Sabes cómo lograba ir el doble de rápido? puso un lápiz en su casco, lo pegó con silicón y  no gastó tiempo levantando la mano. El botón fue retirado de ese lugar y puesto en una de las palancas. Al obrero le dieron una semana de vacaciones a pesar de hacerlos ganar mucho más dinero. Ese es el gran problema, mejoras siempre el trabajo de otro, nunca el tuyo.


***

Buenas tardes, ¿la madre superiora? Entiendo, ¿sabe a qué hora puedo encontrarla? Sí, claro, pero seguro que regresa al convento ¿cierto? No se preocupe yo vuelvo a marcar, muchas gracias.

Carajo.

***

… mi madre murió en un accidente de tráfico. Y por eso a doña Chela le digo abuelita. ¿Tú tienes padres? ¿Tampoco?, cada felicidad es única pero las tragedias parecen ser las mismas.


***

Hay tantas formas de cuentas como hay clientes; cada persona pone las condiciones que gusta, ustedes tienen la última palabra. Por ejemplo, pueden crear fideicomisos para los gastos de la universidad de sus dos niños. Por supuesto, no podrían usarse en ninguna otra cosa.

Sobre la pregunta que me hacía la ocasión anterior, señor Federico; se lo he explicado a su esposa: solo tenemos que hacer una transacción a un par de empresas que hacen compras de mayoreo y menudeo de varios productos; el dinero va a ser depositado en cantidades pequeñas pero constantes a la cuenta que usted prefiera, en este caso la que manejaría la señora Regina y la asociación de Hermanas Clarisas Descalzas. Ningún retiro se puede realizar sin la autorización de ambas partes. Queda protegido y en caso de que la señora Regina quiera hacer algún retiro sin su consentimiento, sólo será cuestión de que hable con la hermana superiora. Si todo es como usted menciona, perfectamente puede confiar en la gran amiga de su abuela, tanto se quisieron durante toda la vida hasta que tristemente su abuela partió, ¿no es así? Ya no se preocupe, no hay fuga posible, déjelo en nuestras manos.


***


Buenas tardes, ¿la madre Superiora? De parte de Federico Roselli, nieto de Marietta Giacinti. Por su puesto. Sí sabe quién soy; por favor dígale que tome el teléfono. Soy el nieto… ¿Bueno?, ¿bueno?, ¿bueno? Stronza, hija de merda, ¿bueno?¿bueno?


***

  Muchas son las ventajas de las pequeñas ciudades de provincia en comparación a las capitales; la lista se enumera  a continuación para conocimiento y disfrute de quien lo llegue a saber:
1. Puedes escapar pronto de ellas.
2. Nada más.

La ciudad es una trampa. No es necesario usar mucho la cabeza. Solo hace falta caminar lo suficiente, buscar la cima más alta, torre, faro, cerro o edificio; ahí donde se pueda ver la enormidad del ridículo, el desfile del absurdo.

Conejos atrapados, sometidos a terapia de choque, obligados a deambular despiertos  y luego espantados a golpe de sirenas y luces. Conducidos hacia embudos y  mantenidos a la fuerza corriendo en túneles. Así, horrorizados, no se enteran de la energía que sus diminutas patas regalan a los dinamos que tienen los túneles.    

¿Qué te parece? Es poco porque no sé si vaya por buen camino  prefiero… y como lees tal vez podrías..Pensé que como tú lees mucho…  

Pusiste cara de bobo. Tomaste de mis manos el pedazo de papel y te diste media vuelta. Deberías escribir más, pensé; pero no te lo dije. Deberías de escribir más para saber todo lo que quieres decir. Te quería escuchar y tú querías que te escuchara. Acá, en medio de la naturaleza tu voz es más clara y más dulce que el agua de los arroyos, la quiero escuchar tanto como a las aves que me despiertan justo antes que salga el sol.


***

… buen día para tí Jorge, nos encontramos en la puerta de la fiscalía del estado, hace unos momentos el fiscal dio a conocer los datos de los últimos dos trimestres. Mencionó que el incremento en la percepción de inseguridad “ha sucedido debido a mala publicidad y prensa amarillista”, palabras textuales, también dijo que es “una completa irresponsabilidad no tomar en cuenta  los datos reales”. Los radioescuchas recordarán que hace un par de semanas en esta estación dimos a conocer el resultado de unas encuestas elaboradas por una de las casas encuestadoras más importantes del país. Qué nivel de descaro, Carmen, este señor no puede estar jugando con la tranquilidad de los que vivimos en esta ciudad. ¿Alguien, Carmen, le cuestionó sobre el caso que nos ha tenido pendientes durante la semana? Sí, Jorge, comentó que el hallazgo estaría relacionado con otro secuestro. Se trata de de la esposa de un empresario local de origen extranjero, la mujer fue plagiada hace varios meses. La ropa que llevaba el cuerpo encontrado en Jalostomate es la misma que llevaba la señora el día de su secuestro, Carmen, entonces¿no se trató de un travestido como todos creimos en un principio?  No, Jorge, incluso una persona cercana al caso y de manera extraoficial nos mencionó que una línea de investigación es saber si Daniel J Gutiérrez, el nombre de esta persona, y la esposa del empresario, tuvieron algún tipo de relación cercana, sin embargo, también nos aclaró que entre la desaparición de uno y otro hubo más de un mes. Caray, Carmen, ni hablar, agradezco tu reporte, ten buen día. Buen día para tí y para la audiencia, Jorge. Querido radioescucha nosotros sí vamos a informarle, sí estamos de su lado y sí vamos a volver después de este corte a comerciales. Esto es Amanecer en Rojo. Son las siete de la mañana con 15 minutos. Volvemos.

***

¿Te gusta la radio Muchacha? A mí me gusta porque puedo imaginarme muchas cosas. El otro día me trajeron un EmeTres, o sabe cómo le dicen a esa bocinita que prende luces, le clavas de ladito una pastilla y ahí escuchas sabe cuantas horas de canciones. Ahí la pongo y escucho un rato la música, cuando me aburro le pongo al loco ese que se la pasa hablando en la radio, dice puras babosadas pero me divierto.

Sí te gustan las canciones viejitas, ¿verdad? Te he escuchado que las cantas, busca una que te guste. Ándale, así terminamos de poner la mesa y todos comemos juntos.

***

Un secuestro es un proceso, tiene variables y se pueden controlar. Parte del problema es que no hay planificación, incluso quienes lo realizan, aunque se piensen expertos no ven más allá. No entienden cómo van a usar el dinero, cómo van a regresar a sus vidas, a sus nuevas vidas. No piensan que un secuestrador y su víctima van a estar siempre juntos, a pesar de que se termine todo. Soy ingeniero industrial y puedo mejorar el proceso, a mí no se me escapa ni una.

***

Regina Rosselli nunca existió. Existió Regina Valtierra. Si le decían Rosselli era más como un sello de propiedad, porque creían que  le pertenecía a Federico Rosselli, como un edificio o un pisapapeles. Pero sólo era una empleada doméstica, sexual, cuida-niños, limpiacacas industriales y hogareñas.

Regina conoció a Daniel Geranio Gutiérrez, moreno de ojos claros. De ocupación obrero fabril, poseedor de una inteligencia más o menos sobresaliente,  fingió su propio secuestro para dedicarse al negocio él mismo.

Había planeado una serie limitada de extorsiones y secuestros que le permitirían conseguir una cantidad suficiente como para comprar 25 hectáreas con afluente a un río principal y  posibilidades de ser sembrado. Geranio Gutiérrez estaba convencido de que no era posible seguir viviendo en la ciudad. Quería construir una villa autosustentable.

Durante los cuatro meses que duró la convivencia de Geranio y Regina, se enamoraron uno del otro y colaboraron juntos. Ella supo entonces que tendría que pensar el 29 de octubre como el día de su muerte, sería alguien más, otra mujer, se fue convenciendo que eso era mejor que regresar al monótono infierno en el que era subestimada su alta capacidad operativa.

Daniel Geranio Gutiérrez era huérfano, su madre había muerto en un accidente carretero. ¿Hace falta hablar del padre ausente? Desde entonces vivió con su abuela, su única pariente viva.

Aunque casi nunca bebió, cuando lo hizo parecía como si buscara desaparecer todo el alcohol del mundo para que nadie más cayera en sus redes. Se ponía violento y golpeaba a quien se le pusiera enfrente. Una noche de marzo, ebrio, hizo una hoguera en medio del terreno y frenético fue quemando todo lo que encontró a su paso. Cuando ya no tuvo nada  echó su ropa. Su abuela lo golpeó cuando quiso atacar a Regina, dijo que se lo había prometido, y que ese monstruo no era su Daniel.

Fue de su abuela la iniciativa de dejarlo a la orilla de un arroyo, a él le hubiera gustado seguir con el montaje. Lo vistieron con la ropa que llevaba Regina para no dejarlo así nomás encueradito.

***

Siéntese Federico. Ahora sí vamos a hablar de todo lo que usted quiera. Pero primero me va a escuchar. El otro día por teléfono insultó a una hermana, integrante de esta comunidad, ella nunca había escuchado italiano pero yo sí, me enseñó Marietta, sé muy bien lo que dijo, no era necesario llegar a esos niveles. Sé que está molesto por el dinero, lo puedo entender pero aun así no le voy a entregar nada. Legalmente soy la dueña de ese dinero y tengo la autorización de Regina, ella vino y me pidió una parte muy mínima pero suficiente para hacer una nueva vida con una anciana venerable, el resto nos lo donó. Quisiera ayudarle más pero el dinero ya fue invertido en unos terrenos de cultivo autosustentable que darán de comer a muchas personas por aquí. Alégrese porque también pagamos las intervenciones de la madre Esperanza y demás obras pías que eran necesarias. Regina también me entregó unos documentos y me dijo que le hiciera saber que en caso de que usted quiera ponerse en contacto con ella o intente molestar a la congregación de nuevo me veré forzada a mostrarlos. Son pruebas de los desfalcos a la empresa familiar. ¿Nada tiene que decir, Federico? Perfecto, agradezco que haya venido, por favor no azote la puerta al salir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *